Larry Chapman,
Ph.D.
Department of Biological Systems Engineering
University of Wisconsin
Jim Meyers,
Ph.D.
Center for Occupational and Environmental Health
University of California at Berkeley
Los trabajadores del campo, por su mismo trabajo, enfrentan riesgos de enfermedades
y lesiones músculo-óseas que se caracterizan como las más
peligrosas en el país. A pesar de que el problema es poco reconocido
dentro y fuera de la agricultura existe mayor evidencia de que estas lesiones,
las cuales pueden llegar a incapacitar de manera permanente a los trabajadores,
pueden ser prevenidas con prácticas y herramientas adecuadas. Una mejor
prevención reducirá los costos tan altos, tanto para los patrones
como para los trabajadores y puede resultar en una mayor productividad, así
como en mejores condiciones de trabajo.
Análisis de los datos reportados por la NHIS en 1988 mencionan que la
tasa de lesiones de la espalda entre los trabajadores del campo era entre una
y una y media veces más que el promedio de todas las industrias de los
Estados Unidos y que las labores del campo fueron una de las actividades que
causaron el mayor número de incapacidades en las mujeres y la segunda
causa entre los hombres. Estudios de los trabajadores del campo en California
mencionan que la enfermedad de múltiple esclerosis se encuentra entre
las más altas del país y es 100 veces mayor que la tasa que la
NIOSH sugieren como máxima para cualquier industria.
Al mismo tiempo, estas lesiones, que potencialmente pueden causar incapacidad
permanente, pueden ser prevenidas usando técnicas ergonómicas.
Se reportarán ejemplos de productos que han demostrado una eficiente
prevención en distintas cosechas y se sugerirán métodos
para una mejor prevención de estas lesiones.