Efecividad de las Intervenciones en Seguridad Agrícola

Risto H. Rautiainen,M.S.
El Centro de Grandes Planes para la Salud Agrícola.
Universidad de Iowa.

Lisa A. DeRoo, M.P.H.
Escuela de Salud Pública y Medicina Comunitaria.
Universidad de Washington.


Se condujo una revisión sistemática para examinar la efectividad de las intervenciones para la prevención de daños en las fincas. Base de datos electrónicas, periódicos, procedimientos y ensayos técnicos fueron revisados, expertos en archivos fueron interviniendo para identificar el desarrollo de informaciones relevantes. Se incluyeron la educación e intervenciones múltiples, la ingeniería e intervenciones reglamentarias fueron excluidas. Todos los estudios diseñados fueron aceptados, incluyendo esos sin grupos comparativos y aquellos con ausencia o inadecuados métodos de evaluación.

Seleccionamos 25 estudios para esta revisión. Siguiendo con los ejemplos de lo encontrado. Harper (1998) encontró que un programa comunitario en Carolina del Sur distribuyendo materiales a los líderes locales no tenía efectos significativos en educación o en actitudes o conocimientos. Rodríguez (1997) evaluó una campaña informativa en Iowa usando mensajes a través de la radio, periódicos y publicaciones de seguridad. Inspecciones telefónicas mostraron moderados, pero estadísticamente significativos, incrementos en el conocimiento, concerniente a indicadores de conducta. Hawk (1995) encontró significantes diferencias en las conductas después de un recorrido de seguridad por las fincas en Iowa. Reed (1994) evaluó una feria de seguridad en las fincas, en una iglesia rural puesta en escena, y encontró que sobre el 50% de las familias participantes incorporaron cambios en la seguridad de sus fincas. Buchan (1993) evaluó la seguridad de las fincas en los días de campo en Colorado, y consiguió un incremento en la adquisición de conocimientos de 45-100% y un cambio de comportamiento de 31-84.5% en medio de los participantes. Wilkinson (1993) reportó que los participantes en los programas de certificación de tractores en Wisconsin tenían un 15% de incremento en las exposiciones de tractores no-ROPS, y un ligero incremento en cargar pasajeros extras, y un 9% de incremento de inspecciones de seguridad del tractor. Pekkarinen (1992) evaluó un programa educacional de hatos de renos y encontró una disminución del 43% en la tasa de daños. Jansson (1988) evaluó un programa de entrenamiento en seguridad de leñadores en Suecia, que consistía en 15 cursos y demostraciones de un día. 71% reportó un cambio en los métodos de trabajo, el uso de protectores para cubrir las piernas se incremento de 65% a 90%; y el uso de botas protectoras cambió del 65% al 85%. Avenid (1998) reportó que el programa de Disminución de Riesgos Agrícolas y Entrenamiento de Nueva York, consiste en las correcciones de los riesgos, entrenamiento e incentivos en aseguramientos, mostrando un 27% de decrecimiento en las reivindicaciones compensatorias de los trabajadores. Carstensen (1998) evaluó una intervención en Dinamarca, incluyendo inspecciones de las fincas en un curso de seguridad de un día. Reducción de daños de un 33.4 a 20.1/100.000 horas. Husman (1990) evaluó un modelo nacional de servicio de salud ocupacional de los granjeros en Finlandia. Progresos fueron encontrados en conocimiento y use equipos de protección personal pero no en condiciones de trabajo ni prácticas de trabajo.

Después de las intervenciones muchos de éstos estudios reportaron algunas mejoras en el conocimiento, actitudes y/o conductas. Solo tres estudios midieron el actual resultado de los daños. La mayor parte de los estudios, la validación, interpretación de los resultados de la evaluación son cuestionables debido a las limitaciones en el diseño tal como la falta de grupos comparativos y la confianza de los resultados del propio reseñador. Hay algunas indicadores que labran múltiples facetas e incentivan los programas bases, que son más efectivos que programas tipo evento de una ocasión o campañas medias aunque la evidencia no sea consistente. El estudio mostró ambos ejemplos con éxitos y fracasos de los diferentes tipos de programas. Esto puede indicar que varios aspectos en la forma de presentar el programa son críticos para intervenciones exitosas.